spinner bago

Farmaco Vigilancia

Ver más
image

Qué hacer en caso de Torceduras o Dislocaciones (Parte II)

24 junio 2016

Una caída, tropiezo o golpe puede causar una torcedura o esguince. Esta, es una lesión que se encuentra en los ligamentos alrededor de una articulación. Cuando los ligamentos se estiran demasiado o se rompen, la articulación duele y se inflama y puede presentar moretones. Las dislocaciones suceden cuando los extremos de los huesos salen de su posición en una articulación. Los tobillos, rodillas hombros, mandíbula, dedos, son lugares comunes donde pueden ocurrir. Los lugares donde se tiene la lesión suelen hincharse, doler y a menudo se puede ver a simple vista que su posición no es la correcta. Una dislocación es una emergencia que debe ser evaluada por el médico.

Los movimientos bruscos o el sobre esfuerzo de una articulación con demasiada carga, pueden traspasar el límite permitido de la misma provocando una torcedura. Durante la práctica de deporte, son muy comunes, por lo que se recomienda siempre un buen calentamiento y estiramiento de los músculos que se trabajarán. De igual manera, al finalizar la sesión de ejercicio. Por otro lado, las dislocaciones pueden ser provocadas por caídas, por un mal apoyo, por golpes fuertes, rotaciones forzadas o tirones. Hacer movimientos con mucho peso, también puede afectar la posición de una articulación.

Las torceduras o esguinces tienen diferentes grados de afectación. En el tipo I se produce una distención de los ligamentos, pero la articulación puede realizar movimientos completos a pesar del dolor y la leve inflamación. En el caso del tipo II hay una rotura parcial del ligamento y la articulación se ubica en posiciones diferentes para evitar el dolor. Hay mayor inflamación y dolor y se pueden ver moretones. Si la torcedura es del tipo III el ligamento se ha roto completamente y la persona sufre dolor fuerte, mucha hinchazón, deformidad. Las dislocaciones pueden ocurrir en hombro, por una mala posición del brazo o movimientos bruscos; en la cadera, por fuertes impactos en la pierna; rodilla, por una rotación forzada y mal apoyo; tobillo, por peso excesivo en terrenos agrestes sobretodo; codo, por tirones o caídas; espalda, por fuertes traumatismos como caídas desde altura o accidentes de tránsito.

Las dislocaciones pueden estar relacionadas a que la persona sufra dolor agudo e intenso cuando mueve la articulación o la apoya. Hinchazón y presencia de hematomas, sensación de hormigueo y posible parálisis. Postura antinatural de la articulación, deformación, incapacidad de movimiento y puede tener mayor posibilidad de futuras dislocaciones ya que los ligamentos se estiran. Las torceduras también presentan inflamación y dolor, por eso es importante acudir al médico para que pueda evaluar la lesión.

Si sospechas de una torcedura o dislocación es importante que la persona se mantenga inmóvil, sobre todo si esta lesión se puede ubicar en la espalda o pierna. Se recomienda entablillar el área afectada en la posición en la que se encuentra e inmovilizar la parte superior e inferior de la articulación. Se debe revisar la circulación de la zona, presionando la piel para ver si se pone pálida e inmediatamente vuelve el color rosado. Se puede aplicar hielo para aliviar el dolor y la hinchazón. Nunca se debe tratar de enderezar un hueso a la fuerza ni dar a la persona nada por vía oral hasta que no sea evaluada por un médico. Llama a emergencias para que puedan trasladar a la persona de manera segura.

Llegamos a ti

FARMACO VIGILANCIA